¿Qué tengo que comprobar antes de acudir a la ITV?
Superar la ITV es un fundamental para garantizar la seguridad vial y el cumplimiento de la normativa medioambiental. Según datos del Ministerio de Industria y Turismo, el 81,5% de los vehículos aprueba la ITV en la primera inspección, lo que refleja la importancia de realizar una comprobación previa antes de acudir a una estación. Aunque hay defectos que solo pueden detectarse mediante el equipamiento especializado de las estaciones de ITV, hay otros que pueden ser identificados por el propio conductor.
Con el fin de reducir el índice de rechazo en ITV, la Asociación de Entidades para la Inspección Técnica de Vehículos de la Comunidad de Madrid, AEMA-ITV, recomienda comprobar los siguientes elementos del vehículo antes de acudir a la estación:
- Alumbrado y señalización: su correcto estado garantiza una buena visibilidad; “ver y ser visto”. A pesar de ser el sistema del vehículo más sencillo de comprobar, principalmente ver si encienden o no las distintas luces (freno, intermitentes y faros), uno de cada cuatro defectos graves imputados es en este sistema.
- Neumáticos: Son el único punto de contacto entre el vehículo y la vía, por lo que su estado es crucial. Se debe revisar tanto la presión de inflado como el estado de los mismos (la profundidad del dibujo, desgastes irregulares, cortes o ampollas, etc.).
- Sistema de frenos: Es recomendable comprobar las pastillas, los discos y el nivel del líquido de frenos. Un nivel bajo podría indicar desgaste en las pastillas o incluso una fuga en el circuito.
- Sistema postratamiento de gases: hay que comprobar que no haya fugas en el escape, así como el color del humo que eche el vehículo.
- Nivel de aceite: Debe comprobarse con el motor frío y en una superficie plana. La varilla medidora debe indicar un nivel entre el mínimo y el máximo. Si el nivel es insuficiente, se debe corregir y observar periódicamente el nivel ya que podría indicar una fuga o un problema en el motor.
- Limpiaparabrisas: el depósito debe estar completamente lleno de agua o líquido limpiador. Es imprescindible verificar que las escobillas se encuentran en buen estado y que el depósito de líquido limpiador está lleno. Unas escobillas agrietadas o con pérdida de elasticidad deben ser reemplazadas.
- Batería de arranque: se debe comprobar visualmente el estado la batería, centrándose en las fijaciones, fugas, estado de los bornes y conexiones.
- Carrocería: hay que prestar especial atención a los efectos de oxidación o corrosión, roturas y a posibles defectos de las fijaciones de los elementos del exterior del vehículo. Asimismo, el estado de los cristales y espejos es fundamental, junto con el correcto funcionamiento de las puertas.
- Acondicionamiento interior: los cinturones de seguridad deben funcionar correctamente y no presentar cortes o desgastes. Además, se debe comprobar que no se encuentran encendidos testigos luminosos en el salpicadero que puedan indicar un incorrecto funcionamiento del vehículo (por ejemplo, el testigo MIL).
Realizar estas comprobaciones antes de acudir a la ITV no solo reduce el riesgo de que el vehículo sea rechazado, sino que también contribuye a una circulación más segura para todos los usuarios de las vías públicas. AEMA-ITV recuerda que, en la Comunidad de Madrid, los conductores tienen a su disposición más de 70 estaciones de ITV, para que los vehículos en circulación cumplan con los estándares de seguridad y emisiones exigidos por la normativa.










