La ITV voluntaria, clave para garantizar la seguridad de los viajes en carretera este verano

AEMA-ITV recomienda, antes de iniciar un trayecto largo, realizar este tipo de inspección técnica para verificar que el vehículo se encuentra en perfecto estado. Esta comprobación puede ser completa o centrarse en elementos clave como frenos, neumáticos y alumbrado.

Antes de emprender un viaje largo por carretera es esencial asegurarse de que el vehículo está en condiciones óptimas para garantizar su seguridad, especialmente en verano, cuando las altas temperaturas pueden afectar al correcto funcionamiento de algunos sistemas. La ITV es la herramienta más fiable para detectar posibles fallos que podrían pasar desapercibidos y convertirse en un riesgo.

Desde AEMA-ITV se recuerda que, demás de la inspección obligatoria, existe la opción de realizar una ITV voluntaria de manera anticipada. Una comprobación que puede ser completa o parcial, centrada en aspectos concretos del vehículo, como frenos, emisiones o dirección, sin afectar a la fecha de caducidad de la ITV periódica.

La ITV voluntaria, además, es una opción cada vez más utilizada por conductores que desean comprobar que todo funciona correctamente antes de un viaje largo por carretera.

Una inspección previa es clave para la seguridad de los usuarios de las vías públicas

Antes de iniciar un desplazamiento largo, estos son algunos de los elementos clave que se pueden comprobar en la ITV:

  • Neumáticos. Se comprueba la profundidad del dibujo, la presión y el estado general (presencia de cortes, ampollas o desgastes irregulares). El calor acelera su deterioro, y unos neumáticos en mal estado comprometen la adherencia y la frenada.
  • Sistema de frenos. Se analiza el desequilibrio de frenado en las ruedas de un mismo eje, ovalidad en los tambores o discos de freno y eficacia de frenado. También se evalúa el estado de pastillas, discos, tambores, así como el nivel del líquido de frenos. Un nivel bajo puede indicar una fuga o desgaste.
  • Alumbrado y señalización. Se inspecciona que todas las luces (de cruce, carretera, freno, intermitentes, matrícula y antiniebla) funcionen correctamente. Una iluminación deficiente puede suponer un grave riesgo, especialmente al circular de noche o con climatología adversa.
  • Dirección y suspensión: Se comprueba que el sistema de dirección funcione correctamente, así como el volante. También se inspeccionan los amortiguadores y otros componentes que mantienen la estabilidad durante la conducción.
  • Emisiones contaminantes: La ITV mide las emisiones del vehículo para garantizar que cumplen con los límites establecidos por la normativa, detectando posibles fallos en el motor o en el sistema de escape que puedan estar provocando un exceso de emisiones.

AEMA-ITV recuerda que, para realizar la ITV voluntaria se puede acceder a cualquiera de las más de 70 estaciones de ITV con las que cuenta la Comunidad de Madrid; incluidas aquellas a las que, para llegar, se debe pasar por cámaras de control de Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), pese a no disponer de distintivo medioambiental. Además, se puede realizar la ITV hasta 30 días antes de la fecha de vencimiento sin que ello modifique el periodo de validez de la próxima ITV.