¿Puede ayudarte la ITV a ahorrar combustible? Así es como una inspección puede marcar la diferencia
Pequeños detalles que se inspeccionan durante la ITV, como el estado de los neumáticos o el nivel de emisiones, influyen directamente en el rendimiento del vehículo y, por tanto, en el gasto en combustible.
La ITV puede convertirse en una herramienta eficaz para reducir el consumo de combustible. Aunque muchos conductores solo piensan en ella como una obligación periódica, además de mejorar la seguridad vial, mantener el vehículo en buenas condiciones técnicas puede suponer también un ahorro real en cada repostaje. Desde AEMA-ITV se recuerda que el buen mantenimiento detectado durante la inspección contribuye a que el motor trabaje de forma más eficiente.
La ITV ayuda a detectar a tiempo fallos que no se ven a simple vista
Uno de los factores más determinantes para lograr una conducción eficiente es la presión de los neumáticos. Circular con la presión por debajo de lo recomendado no solo compromete la seguridad del vehículo, sino que también obliga al motor a realizar un mayor esfuerzo para mantener la velocidad, lo que se traduce en un aumento inmediato del consumo. Según estudios sectoriales, este aumento puede alcanzar hasta un 3 %, una cifra que, a largo plazo, supone decenas de litros adicionales en la factura anual del combustible. La ITV detecta este tipo de deficiencias, ya que en los coches que lo tengan, se comprueba el funcionamiento del sistema de control de la presión del aire de los neumáticos mediante su propio sistema de auto-diagnóstico.
Por tanto, se recuerda al conductor la importancia de mantener la presión correcta según las especificaciones del fabricante.
Otro de los elementos que impactan directamente en el consumo es la calidad de la combustión. Durante la inspección, se analizan las emisiones contaminantes. Si los niveles de CO₂ o partículas están por encima de lo permitido, suele ser un indicio de que el sistema de combustión no está funcionando de forma óptima. Esto puede deberse, por ejemplo, a una acumulación de carbonilla en los inyectores, a un filtro de aire obstruido o a un mal ajuste del sistema de inyección. Aunque el vehículo arranque sin problema, estos fallos invisibles provocan que el motor queme más combustible del necesario.
Realizar una limpieza del sistema de inyección o sustituir los filtros afectados puede mejorar notablemente el rendimiento del motor. Además, al tratarse de averías progresivas, el conductor rara vez nota el deterioro hasta que el problema es evidente, o hasta que pasa por la ITV. Esta inspección se convierte así en una oportunidad para corregir desviaciones que afectan directamente al bolsillo.
Desde AEMA-ITV insisten en que la inspección técnica debería formar parte de una cultura de preventiva y de mantenimiento responsable de nuestro vehículo. Un vehículo con la ITV al día consume menos, emite menos contaminantes y presenta menos averías inesperadas.
Además, se recuerda que, para realizar la ITV voluntaria se puede acceder a cualquiera de las más de 70 estaciones de ITV con las que cuenta la Comunidad de Madrid; incluidas aquellas a las que, para llegar, se debe pasar por cámaras de control de Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), pese a no disponer de distintivo medioambiental. Además, se puede realizar la ITV hasta 30 días antes de la fecha de vencimiento sin que ello modifique el periodo de validez de la próxima ITV.










