AEMA-ITV recuerda la importancia de comprobar el correcto funcionamiento del alumbrado y las lunas del vehículo

El otoño marca el inicio del horario de invierno, una época en la que aumenta la probabilidad de conducir en condiciones de baja luminosidad y en situaciones climatológicas adversas. Por ello, es crucial asegurarnos de que nuestro vehículo se encuentra en buen estado. AEMA-ITV recuerda que mantener el sistema de alumbrado y las lunas del vehículo en óptimas condiciones es vital para reducir el riesgo de siniestros viales.

Con el cambio de estación y la llegada del otoño, las condiciones meteorológicas se vuelven más imprevisibles, afectando a la seguridad vial. En este contexto, la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) se convierte en una herramienta clave para asegurar que todos los vehículos cumplen con los estándares de seguridad.

El correcto funcionamiento del sistema de alumbrado y señalización es especialmente importante en esta época del año debido a que las horas de luz son más reducidas y hay más probabilidades de lluvia intensa o de alta nubosidad, lo que hace que el nivel de visibilidad al volante disminuya y, por consiguiente, aumente el riesgo de sufrir un siniestro vial.

Alumbrado y señalización, tercera causa de rechazo en la ITV de Madrid

Pese a la importancia que tienen, son muchos los vehículos que circulan con fallos en estos sistemas. De hecho, en el mes de septiembre el 8,2%, de los vehículos que se presentaron a la inspección técnica en Madrid fueron rechazados por presentar defectos graves en este capítulo, siendo la tercera causa de suspenso en la ITV.

A la hora de realizar la inspección de estos sistemas, los técnicos de las estaciones de ITV comprueban el estado de los faros, así como de las luces de cruce o carretera, de las de circulación diurna, de posición, de frenado, marcha atrás, antiniebla, intermitentes y señal de emergencia. Un alumbrado defectuoso puede resultar un riesgo a la hora de visualizar la vía pública y aumentar considerablemente el riesgo de siniestros viales.

El estado de las lunas del vehículo también influye directamente en su seguridad. Un parabrisas en buen estado permite identificar obstáculos, señales de tráfico y otros vehículos con mayor rapidez. En esta época del año, los daños en las lunas, como grietas o arañazos, pueden crear distorsiones y reflejos peligrosos que dificultan la visibilidad, especialmente en condiciones de baja luminosidad.

Por ello, es esencial que se compruebe y mantenga en buen estado el parabrisas, así como otros elementos clave del vehículo, antes de enfrentarse a las condiciones adversas de la temporada de otoño.

“El elevado porcentaje de rechazos en la ITV por defectos en alumbrado y señalización revela la falta de atención en estos aspectos críticos para la seguridad vial. La inspección periódica de estos sistemas es una responsabilidad ineludible y conducir un vehículo en óptimas condiciones contribuye activamente a reducir el riesgo en la conducción”, ha asegurado Jorge Soriano, presidente de AEMA-ITV.