Ojo con tu coche en febrero, “un rato malo y otro bueno”

Que los días sean más largos en febrero, que haya más luz, que incluso las temperaturas nos den una tregua no pueden hacernos olvidar que estamos en invierno. Y que el sol de hoy será la helada de mañana. Ya lo dice el refrán: “Febrero, un rato malo y otro bueno”.

De ahí que no nos relajemos (todavía queda tiempo para constipados) ni lo hagamos con el cuidado de nuestro coche. La calle es muy dura y aunque tenga la suerte de dormir en el garaje de noche, de día pude pasar largos ratos  a la intemperie.

¿Qué debo cuidar de mi vehículo? Algunos consejos para evitar enfriamientos.

Batería. ¿Sabes que el frío puede descargar por completo una batería vieja o defectuosa?  Asegúrate de que la tienes en buen estado, sobre todo si vives en zonas muy frías. Si no tienes plaza de garaje, conviene cubrir el vehículo con una lona. Y un consejo, si notas que últimamente le cuesta arrancar o que los limpias van muy lentos, revisa y, en su caso, cambia la batería.

Calefacción. Que no sea lo primero que hagas cuando arranques el coche, poner la calefacción. Conviene estar un par de minutos con el motor al ralentí antes de iniciar la marcha y esperar a que el calor haga efecto antes sobre el motor. Comprueba su correcto funcionamiento. Es fácil que el radiador se obstruya.

-Cristales congelados. Ni se te ocurra echar un vaso de agua caliente sobre el cristal helado, ni rascar con un casete sin antes haber arrancado el coche y echar aire sobre la luna. Se aconseja levantar los limpias para que las gomas no se congelen y se queden pegadas al cristal.

No te olvides de la luneta trasera eléctrica que nos permite ver qué hay detrás. Si no funciona, puede que se haya fundido el fusible. Ah, importante, limpia bien la parte interior de todos los cristales del coche para evitar que se empañen y mejorar tu visión. El interior, y más si eres fumador, se va cubriendo de una capa que reduce la visibilidad, pero que tú mismo puedes limpiar. Mantener limpia la cara interior de los cristales te ayudará a mejorar la visibilidad y reduce la posibilidad de deslumbramiento cuando conduces en dirección al sol.

-Revisa la iluminación. Porque seguro que es de noche cuando sales por la mañana o vuelves a casa sin luz.  Es necesario ver y que te vean. Y comprueba las luces antiniebla. Todavía las vas a necesitar.

Niveles. ¿Has comprobado los niveles de los líquidos? Nos referimos al anticongelante, el aceite o el líquido limpiaparabrisas. Ten en cuenta que esta operación debe realizarse siempre con el vehículo frío.

Neumáticos de invierno o cadenas. Los primeros son recomendables sobre todo en zonas de frío y con nevadas. Los puedes dejar puesto todo el invierno. Las cadenas sólo mientras circulas con nieve.

Cerradura congelada. No serías el primero. Después de una noche heladora, no puedes girar la llave. El hielo ha tapado la ranura. No fuerces. Hay aerosoles lubricantes o siempre puedes usar agua caliente o alcohol.

-Revisión. Ten tu coche a punto todo el año. Vigila su mantenimiento y asegúrate que llevas la ITV en regla. En la Comunidad de Madrid, nuestras estaciones de AEMA-ITV estarán encantadas de atenderte y velar por tu seguridad y la de los que van contigo en carretera.

Consulta previsiones meteorológicas antes de iniciar un viaje y el estado de la carretera. Siempre es bueno estar preparado ante cualquier incidencia.

-Los ‘por si’… Y entre todas las cosas que llevas en el maletero, y que ni sabes, comprueba que llevas una manta, por si tienes una avería y toca esperar. Unos guantes, por si tienes que cambiar una rueda o poner cadenas. Lámparas y fusibles de recambio, por si se funde alguno. Y por si como dice el refrán, “estamos ante el mes más corto, pero más ruin”.  Que no te pille un “por si” sin estar preparado.

 

Compartir esta página:
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *